El Mes Agustiniano terminó, pero aquello que habíamos vivido durante agosto no podía quedarse allí. El desafío era mucho más importante: hacerlo vida. Y entonces llegó septiembre. El escenario cambió, las reflexiones dieron paso a las barras, las canciones a los gritos de aliento y los salones a las canchas. Los colores rojo, azul, amarillo y verde comenzaron a ocupar cada rincón del colegio. Era tiempo de vivir una de las tradiciones más esperadas por nuestra comunidad: las Olimpiadas Interhouses 2026.
En nuestro Colegio Santa Rita de Casia, cada color representa mucho más que un equipo. Nos dividimos en cuatro casas o “houses”: La House San Agustín lleva consigo el valor de la amistad; Santa Magdalena de Nagasaki, la libertad; Santa Mónica, la interioridad; y San Ezequiel Moreno, la justicia solidaria. Cuatro santos de nuestra familia agustino recoleta, cuatro historias y cuatro maneras de recordarnos que incluso en la competencia existe una oportunidad para educar desde el corazón.
Este año, además, nuestras Olimpiadas tienen un significado especialmente cercano. Llevan el nombre de Verónica del Carmen Rodríguez Torres, querida integrante de nuestra comunidad santarritense, recordada por su alegría, su espíritu de servicio y la manera en que afrontó la vida. Jugar en su honor nos invita también a mantener presentes aquellos valores que dejó entre quienes tuvieron la oportunidad de conocerla.
La inauguración reunió nuevamente aquello que define a Santa Rita: estudiantes, familias, exalumnos, docentes, personal y amigos alrededor de una experiencia compartida: vivir en comunidad. Nuestros capitanes encendieron la antorcha olímpica signo que da inicio a nuestras olimpiadas 2026.
Mira el vídeo completo de nuestra inauguración en nuestro canal de Youtube: https://www.youtube.com/@colegiosantaritadecasia


Llegaron después las competencias; la House importa, el resultado emociona y cada punto se celebra, pero las Olimpiadas nos ofrecen algo todavía más valioso: aprender a esforzarnos sin dejar de respetar al otro, competir sin dejar de reconocernos como compañeros y alegrarnos juntos por aquello que somos capaces de construir. En estos días, nuestros estudiantes brillaron en sus competencias de fútbol, balonmano, básquet, vóley, tennis de mesa, ajedrez, atletismo y juegos motrices; dándolo todo por sus equipos y compitiendo a través del respeto mutuo y la sana convivencia.


Nos llena de orgullo ser una comunidad que forma auténticos cristianos y buenos ciudadanos, que a través del camino del amor y la ciencia transforman su vida, la de los demás y la realidad que los rodea. Seguimos caminando juntos, haciendo realidad el ideal de san Agustín: ser “una sola alma y un solo corazón dirigidos hacia Dios”.
